El lechoncito feliz

El lechoncito está tan feliz y contento; pasa cantando "Pin pirín pimpón, pin pirín pimpín". Por fin tendrá un hogar: hoy una familia vino a adoptarlo. "Pin pirín pimpón, pin pirín pimpín", sigue cantando el lechocito, el rabito inquieto y juguetón, mientras va a despedirse de sus amigos; éstos le envidian la suerte que ha tenido y cuando les da la espalda se lo quedan mirando sonrientes desde los corrales. Ya en la entrada, ven a un hombre agachado a su lado, acariciándole el lomo con una mano y palpándole las nalgas con la otra, y de pie, la esposa, sonriendo para ambos mientras juega con una manzana que esconde en la espalda. ¡Qué suerte!, suspira uno de los amigos, con el hocico apoyado en la cerca de alambre, y otro, un poco más atrás, se le junta: ¡Y justo un día antes de navidad!