Días

que no debo quejarme

que debo ser fuerte

que el caer es levantarse

que las lágrimas no sirven.

Pero, a veces

el día se niebla

las fuerzas flaquean

las dudas agobian

el café no despierta

la soledad aísla.

Entonces

el papel me confiesa

la tinta me desahoga

la cerveza vuelve todo absurdo

Mañana

mañana será otro día

de respirar el rocío

de ensimismarse con las nubes

de luchar por instinto

de vivir por inercia.



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Cuervø comentó hace 5 meses

Me ha gustado mucho
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Lourdes Franquetcomentó hace 5 meses

Muy buenos versos, Maria
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Armando Zamicomentó hace 5 meses

Bella poesía sin dudas...
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